miércoles, 22 de julio de 2015

Cómo protegernos del sol en verano



En Farmacia Alejandra Sanz Jornet sabemos que en verano nos gusta mucho ponernos morenos, pero también debemos tener cuidado a la hora de exponernos al sol a ciertas horas ya que puede ser peligroso y causarnos más problemas que beneficios.

Os dejamos unas cuantas medidas muy sencillas para protegernos del sol:

-La sombra de los edificios y los árboles, la ropa holgada clara, los sombreros, las gafas de sol que tienen un índice de protección casi del 100% frente a los rayos UVB y UVA y  la crema son nuestros principales aliados ante el sol.

-Recordar que debemos evitar exponernos al sol a mediodía ya que son las peores horas, debemos dejar para más tardes cosas cotidianas como salir a dar un paseo, sacar a nuestra mascota (cuidado con nuestras mascotas también a esas horas), comprar el pan, etc. Si podemos, intentaremos hacerlo un poquito más tarde, cuando el sol no esté dando tan fuerte.

-Si no tenemos más remedio que salir a esas horas, utilizaremos cremas con filtro solar, con factor 30 o superior y nos pondremos generosamente sobretodo sobre las partes del cuerpo más expuestas como la cara, los brazos, las manos, las piernas, los pies y el pecho.

Debemos tener en cuenta en las cremas el número SPF, que es una gran duda para mucha gente. Es muy fácil, el SPF es el tiempo que te indica la crema que puedes estar expuesto al sol, calculando más o menos cuanto tardaría nuestra piel en quemarse si no llevásemos ninguna protección, entonces cuanto más alto sea el SPF más tiempo estaremos protegidos del sol.

jueves, 9 de julio de 2015

Los golpes de calor


Hoy en Farmacia Alejandra Sanz Jornet os vamos a hablar sobre algo que ahora que llega el verano está a la orden del día y debemos conocer para poder evitar ya que entraña un peligro para nuestra salud.

Se trata de los golpes de calor, algo que puede sucedernos a cualquiera por diversas causas.

Se considera un golpe de calor cuando la temperatura normal corporal rebasa los 45º. En esta situación el hipotalámico no cambia, pero la temperatura corporal sube y los mecanismo que la regulan no son capaces de bajarla, de tal forma que se llega a un punto en el que nuestro cuerpo pierde agua y sales esenciales para un buen funcionamiento.

En estas situaciones nuestro cuerpo no puede regular la temperatura por sus propios medios y es muy recomendable recurrir a la rehidratación y a exponernos a situaciones más frescas.

Para detectar un golpe de calor podemos fijarnos en si se tiene síntomas como sed intensa, sequedad en la boca, temperatura mayor de 39º, sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, mareos, desmayo, calambres musculares, agitación, dolores de estómago, dolores de cabeza e incluso estado de confusión o desorientación.

Cualquier persona puede sufrir golpes de calor, pero debemos prestar especial atención a bebés, niños, personas que tengan la piel muy quemada del sol o personas mayores.

Para evitar estos problemas lo principal es evitar bebidas con cafeína, muy frías o comidas pesadas. Por otro lado debemos rehidratarnos bien, no exponernos a un calor excesivo y tener mucho cuidado a la hora de realizar deportes, si es posible elegir una hora que no sea de las más calurosas del día